viernes, julio 15

El mosquito en la red

La metáfora de la red representaba algo muy distinto en los comienzos de internet: la conexión de puntos aislados, el entramado a veces dirigido y a veces caótico que se iba dibujando entre las células digitales de un nuevo ser.
En aquella red era posible ser una pequeña araña haciendo su contribución. Hoy, especialmente en las redes sociales, uno se siente más como un mosquito en la trampa de la araña, o un pez a punto de convertirse en pescado. La inmensa red de Facebook está pasando a través de la sociedad, y es difícil no quedar atrapado y que no te guste. Nadie quiere ser un solitario pez en un mar vacío.
Si hay algo que nos ha enseñado la era digital es que nada es para siempre. Así como este post pierde valor al instante mismo de ser escrito, las redes sociales caerán, como todo, en el desuso, o serán el germen de algo nuevo y mejorpeor.
Si hay algo que nos ha enseñado la historia es que los comportamientos humanos tienden a repetirse. Modificados por el contexto quizás, pero iguales en su esquema. Unos pocos, aislados de la sociedad, inventan algo nuevo. El invento se masifica, se deforma su uso, su objetivo, su razón de ser. Mientras las masas lo consumen, otro grupo de aislados están inventando la próxima nueva gran cosa.
Por supuesto, aislarse de las redes sociales es el destierro de nuestros días, pero no cometan el error de pensar que internet es desde aquí y hasta la eternidad un perfil, una foto compartida y un comentario irónico en limitados caracteres. Mientras Carcamanes Capitalistas Co. piensan que hacer un híbrido entre Twitter y Linkedin es el siguiente paso, y deciden invertir millones para convencer al mundo de lo mismo; en algún sótano de Corea del Sur hay un pibe escuchando a Los Ramones, y se le está ocurriendo algo que los Caracamanes nunca entenderán, y que dejará a las redes sociales como uno de las cosas para recordar de "aquéllos años locos de principio de siglo".