viernes, mayo 18

El mosquito y el fin de la androcracia

A las cuatroytreintaisiete no queda otra que reconocer que las computadoras son cada vez más y mejores, y que Skynet está cada día un poco más cerca de su nacimiento (o quizás ya nació, y sólo queda esperar el momento en el que decida manifestarse).
Todos esos ceros y unos magnéticamente cincelados en tablillas de metales raros fabricados por los chinos algún día decidirán que el hombre tuvo su oportunidad y la desaprovechó. Es más, ya lo deciden. En escala individual, cuando la computadora que funciona siempre en perfectas condiciones se niega a obedecer nuestros comandos más simples en el peor momento. Si aporreamos el mouse y el teclado con furia, mayores son las probabilidades de que todo salga mal. Y la escala aumenta cada vez más. Redes laborales, sistemas públicos, páginas de uso masivo...
Qué dirán de nosotros las inteligencias artificiales del futuro? Nos considerarán como sus antepasados, o en sus museos digitales seremos relegados al lugar de los primeros artrópodos saliendo del océano? Quizás sus monumentos virtuales estén dedicados a las tarjetas perforadas, las cintas magnéticas y los diskettes. Posiblemente sus "escuelas" o archivos históricos recibirán nombres como Clementina, Zuse o Curta. La realidad es que somos obsoletos, y seremos reemplazados. Algún día todos los monitores, televisores, celulares y demás chirimbolos nos despertarán con un paradójico mensaje de despedida: "Bienvenidos a la Tierra 4.0".

Ah, por el título del post... bueh... donde diga "computadora" léase "mujer"-